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Top 5 de tu día en Versalles

Versalles es mucho más que un palacio. Cuando Louis XIV, decidió convertir el palacete de caza de su padre en la residencia principal de la corte, del gobierno y suya, Versalles se convirtió en el reflejo del universo. No por nada se denominó a sí mismo como el rey sol. Él, en su palacio, es el corazón del reino. Versalles es un mundo y por eso vale la pena dedicarle un día entero.

La famosa galería de los espejos

La famosa Galeria de los espejos

Primero el palacio, claro, Louis XIV y su corte se instalaron en 1682. Desde donde reinaron después de él Louis XV y Louis XVI hasta la revolución francesa en 1789. O sea que Versalles son tres reyes en poquito más de cien años. Dentro del palacio, el lugar más impresionante es, sin dudas, la famosa galería de los espejos. Louis XIV la concibió como una galería de arte antes que nada dedicada a su propia gloria. Solo con levantar los ojos, las pinturas de su gran pintor Charles Le Brun nos cuentan cada una de sus victorias a través de Europa, haciendo de él el monarca más importante de su época. La galería de los espejos, antes de ser galería fue una terraza, hasta que se dieron cuenta que, ya que el palacio está situado sobre una colina, era muy ventoso. O sea que no es parte del diseño original, pero a veces las mejores ideas surgen en camino y Louis estaba en un momento en el que podía presumir de su gloria. Las ventanas están orientadas hacia el oeste y los jardines también. Todos y todas podían visitar la galería. Imagino el deslumbramiento de los visitantes de entonces que veían la puesta de sol en el horizonte, después del gran canal, y reflejarse en los 353 espejos. A finales del siglo 17, ya era un lujo tener un espejo, la gente no tenía, como nosotros, la costumbre de verse reflejada, imagina encontrarte entonces delante de toda una galería de espejos. Un lujo total. Y es mucho más, nunca se habían fabricado espejos tan grandes. Los hombres de Louis XIV buscaron la forma de derrumbar el monopolio de Venecia en cuanto a la creación de espejos y descubrir el secreto bien guardado de cómo hacerlos -claro, esto implicó espías, traiciones, muertos- y lo consiguieron. Fue parte del plan de Louis y su ministro Colbert que empezaron la cultura del lujo a la francesa. Una idea simple. En vez de importar espejos de Venecia o porcelana de Holanda, hagamos las cosas nosotros mismos, y hagámoslas mejor. La galería de los espejos es esplendor. Pero, ¿qué era de la vida íntima, personal de la familia real?

La habitación del Rey

La habitación privada del Rey

Otra parte fabulosa, pero que solo se visita con un permiso especial, son los apartamentos privados del rey. La vida en Versalles era un show, casi constantemente como estar en un escenario a la vista de todo y para controlar a todos. Pero no siempre. Los apartamentos privados son donde el rey descansaba, dormía a veces y cenaba con sus amigos después de ir a cazar. Ordeno la instalación de una cocina para poder hacerse su propio café a la mañana y compartirlo con sus hijas. También, Louis XIV conservaba su colección de cuadros incluida la Mona Lisa. El Rey Sol estudiaba relojería, astronomía y todo lo nuevo que aporte la ciencia.  Volviendo a nuestra visita, hoy, en el siglo 21. Seguro que la muchedumbre con la que te vas a encontrar en la galería de los espejos es como la muchedumbre que siempre atrajo ese sitio. De la misma manera, en los apartamentos privados, no hay nadie, así como en la época de los reyes donde solo accedían unos pocos privilegiados. Allí se siente la vida a una escala más humana.

Los jardines exuberante de Versalles

Pero como les decía, Versalles es mucho más que un palacio, y también es lo que pensaba Louis XIV. Cuando se mudó la corte allí, el palacio aún estaba en obras, pero los jardines estaban listos. Los fabulosos jardines de estilo francés son una obra de arte. Está el jardín principal y durante la temporada alta se pueden visitar los casi veinte jardines alrededor. A primera vista no se los ve. Es que todo en Versalles es un show. Le Nôtre, el jardinero del rey, trabajó con una precisión matemática increíble cada perspectiva, haciendo de cada paso una sorpresa. Pasear por los jardines del rey sol debía ser una forma de entretenimiento, una manera más de impresionar a sus huéspedes. Louis XIV, incluso, escribió una guía sobre cómo se debe pasear por los jardines. Porque era un control freak, sí, pero también porque al tener siempre su rutina, si paseaba con algún embajador, alguien que quisiera impresionar, podía hacerle creer que había suficiente energía para que todas las fuentes estén encendidas a la vez. Porque es lo que el visitante veía. La realidad era que los jardineros se iban avisando y las fuentes se encendian y apagaban según el paseo del rey y sus invitados. Cada detalle de Versalles fue pensado para impresionar. Pero una vida en constante representación debía ser un poco agobiante, ¡hasta par Louis XIV! Así que hubo que alejarse.

El pequeño Trianon

A casi cuarenta minutos a pie del palacio, se encuentra un palacete muy sencillo y elegante. Se llame el pequeño Trianon y lo hizo construir Louis XV para una de sus amantes. Pero es más conocido como el sitio donde la reina Marie-Antoinette, se refugiaba, lejos de los protocolos del palacio que odiaba. El pequeño Trianon se encuentra en medio de un jardín inglés. Claro, en los años 1770 y 80, la moda ya era otra. Los jardines franceses se consideraban como aburridos y aparecieron jardines ingleses donde la naturaleza no parece tan controlada por los humanos. Es un sitio hermoso que no se parece nada a la grandeza del palacio y sus jardines. Un lugar donde se entiende lo desconectada de la realidad que debía estar María Antonieta, lejos de todo y de todos. Allí se hizo construir una aldea y una granja donde pretendía enseñar a sus hijos a vivir humildemente. Era una cosa común. Ella misma había visto la aldea del castillo de Chantilly y quiso que le construyan una. Suena extraño pensar que, mientras al pueblo de Paris, a dos horas a caballo, le faltaba de todo, la reina jugaba a ser humilde en su aldea. Es increíble como la desconexión que se siente al estar en ese sitio precioso también permite entender un momento tan incómodo de nuestra historia. La finca de la reina es encantadora todo el año. En el mes de junio con sus rosas, en otoño con sus árboles rojos y amarillos, siempre, siempre es un sitio tranquilo.

El parque de Versalles

La finca de la reina está dentro del parque de Versalles. Donde está el canal que navegaba el rey para ir de los jardines al pequeño o al gran Trianon -otro palacete del parque. Aun hoy se pueden alquilar barcos y también bicicletas para disfrutar del parque de manera más amplia. Es un sitio donde, no solo disfrutan los turistas sino también los residentes de la ciudad de Versalles. Verás familias de paseo, gente haciendo jogging o yoga. Hay varios restaurantes, cafés, sitio para hacer un picnic, en fin, como veras, Versalles es un sitio donde pasar el día.

Si quieres saber más a propósito de actividades en Paris, puedes escribir a contact@myprivateparis.com

Artículo escrito por Flora.